tiempos. No fue fortuito que Lucas Orban y Gonzalo Gil, que jugaban en el country Los Cardales y Campo Chico, respectivamente, arribaran a River Plate en 2007 con 17 años. Orban llegó en enero de ese año recomendado por el ex futbolista Carlos Morete, a su representante. Arrancó en Quinta división, donde el técnico Ricardo Valiño lo ubicó como lateral izquierdo, y pasó a
Del country a primera
lunes, 1 de noviembre de 2010
El fútbol intercountry, nuevo semillero de la AFA
Aunque haya diferencias entre el nivel de la liga intercountry y las divisiones menores, los torneos amateurs funcionan como forjadores de talentos. La clave: tomar al fútbol como un trabajo
El fútbol intercountry siempre fue halagado por las personas que compiten en él debido a su organización, el estado de los campos de juego y la presencia de árbitros que se desempeñan en los campeonatos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Es evidente que la liga de la Asociación de Fútbol Intercountry de Zona Norte (AFIZN) ha progresado en los últimos
El caso de Gonzalo Gil, que en julio último fue transferido al club chileno Deportivo Ñublense, es similar. Después de que un dirigente lo viera jugar en Campo Chico, en marzo de 2007 se fue a probar y quedó seleccionado. Tras arreglar el fichaje, en agosto debutó en la Quinta división, donde jugó diez encuentros y convirtió diez tantos.A fuerza de goles, debutó el 26 de octubre cuando River perdió por 1 a 0 ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy.
Las diferencias entre el fútbol de AFA y el intercountry son evidentes porque son muy pocos los clubes de campo en los que sus equipos entrenan con frecuencia. “En los countries, el fútbol es entrenar a unos pocos y divertir a unos muchos. Para los chicos de AFA, los padres, entrenadores y dirigentes del club el fin de semana es la culminación de todo lo que viven en la semana”, agrega Ochoa. Rodrigo Lugo, actual arquero titular de la Reserva de Argentinos Juniors, jugó en la liga AFIZN con el Country Las Lajas desde los doce años. “El nivel no tiene nada que ver con el de AFA, y hay mañas que sólo te las inculcan en el fútbol de alta competencia. Aunque compartan árbitros, al intercountry van después de comer un asado con la familia y al de Inferiores, totalmente serios”, manifiesta Lugo. Y agrega: “En el country los chicos tratan de divertirse y buscan hacer un lindo gol. En Inferiores te podés divertir pero donde te equivocaste, esa diversión se acabó”.
Tanto Ochoa como Lugo coinciden en que aquellos chicos que quieran llegar a jugar en primera deben ser responsables y considerar al fútbol como una profesión. “Yo sabía que Lucas (Orban) y Sánchez Miño, que está en la reserva de Boca, eran los únicos que podían integrar un equipo profesional, no sólo por sus condiciones sino porque tenían en claro que el fútbol era como ir a la universidad o un trabajo”, manifiesta el delegado de Los Cardales.
Este fenómeno de jóvenes provenientes del fútbol amateur que debutan en primera casi sin haber hecho Inferiores abre una serie de interrogantes: ¿Las divisiones menores son realmente necesarias? ¿Se está conteniendo de la debida manera a los chicos en los clubes de AFA? Según Eduardo Ochoa, “el fútbol ha cambiado para bien y para mal. Se han jerarquizado los preparadores físicos, las escuelas de técnicos, la de árbitros pero no el tema de la contención”. Y añade: “Siempre le hemos criticado a los clubes de AFA la falta de especialistas, de gente idónea. Aquellos que están a cargo del fútbol deben tener la obligación irrenunciable de actuar como maestros, como lo era Carlos Griguol. Hablaba con la familia de cada jugador y te decía ‘no querés ir al colegio, entonces estudiás inglés o computación’. Hoy eso no existe”.
Diego Fassi, jugador de Deportivo Liniers, militante de la Primera C del fútbol argentino, fue dejado libre de Ferro en febrero de 2008 después de que el club incorporara a otros dos marcadores centrales. “No sabía qué hacer, era casi marzo y enseguida me fui a probar a Chacarita y Español, y me dijeron que no tenían cupo. Pero un día me propusieron ir a Liniers y acepté”, relata. Sin embargo, no recibió un buen trato de parte de los profesionales del club de Caballito. “En Ferro no te dan tanta bola como persona, no piensan en el futuro del jugador y no te hablan de frente”, critica Fassi.
La contención en el fútbol actual se está extinguiendo debido a que los futuros jugadores son vistos como un salvavidas económico para los clubes. “Lo psicológico no se tiene en cuenta y son contados los clubes que tienen psicólogo, que muchas veces no hacen el trabajo correctamente”, afirma el arquero del Bicho Rodrigo Lugo. Al igual que Fassi, tuvo un problema con Ferro porque se negaban a darle el pase para que jugara en Argentinos Juniors, pero tras la cesión del 20 por ciento de los derechos federativos logró destrabar la situación. Según Lugo, “En Ferro no me veían como una persona sino como una bolsa de plata”.
En lugar de ofrecerles afecto a jóvenes que aún no están formados por completo ni como personas ni como futbolistas, los clubes les imponen una nueva presión: brillar para ser vendidos.
La mayoría de las historias de los futbolistas presenta como denominador común el origen humilde, por eso los jugadores con un nivel socioeconómico elevado son una rareza.
El antecedente más conocido es Diego Latorre, que jugaba en el country Mapuche hasta que Mario Zanabria, integrante de las Inferiores de Boca Juniors, lo llevó al club xeneize. Debutó en primera el 18 de octubre de 1987 en la derrota por 3 a 1 ante a Platense y Latorre marcó el único gol de Boca.
También existieron otros casos pero con menor repercusión en el mundo del deporte. Por ejemplo, Damián Casalinuovo, que tras jugar en el country Banco Provincia fue fichado por Vélez Sarsfield y debutó el 9 de diciembre de 2007 cuando el Fortín enfrentó a Huracán. Luego de dos partidos en el equipo de Liniers, en la temporada 2008/2009 jugó en Platense, donde tuvo un paso conflictivo. En julio de 2009, el delantero fue transferido al equipo escocés Dundee United, donde terminó la temporada con diez goles. Tras un breve paso por el Raith Rovers, de Escocia, este año retornó a su anterior club.
Sin embargo, también se observa el fenómeno opuesto: jugadores retirados hace algunos años que eligen el fútbol intercountry para continuar con su pasión por el deporte. Este es el caso de Damián Manusovich, Christian Bassedas, Alberto Acosta y Oscar Passet, que juegan para Haras del Pilar, o Pablo Sabbag, que regresó a Hindú Club, lugar donde jugaba antes de pasar por River y Argentinos Juniors.
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