EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
Las víctimas del ruido
La contaminación sonora que afecta a la Capital Federal supera ampliamente los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud, y pone así en severo riesgo la capacidad auditiva y las construcciones de los pobladores ante posibles daños irreversibles.
Los porteños tienen bien en claro que vivir en una gran ciudad no es algo sencillo ya que esta nunca duerme. La gran cantidad de gente que habita la Capital Federal trae como consecuencia la existencia de un enorme caudal de vehículos particulares y de transporte de pasajeros. Los sonidos que emiten las motocicletas, automóviles y, principalmente, colectivos generan una sensación desagradable en los individuos, quienes redujeron de seis a dos la cantidad de horas destinadas a descansar durante los últimos treinta años, luego de que se haya triplicado el nivel de ruido en el distrito federal argentino.
El trastorno del sueño es sólo uno de los resultados del aumento de la contaminación sonora. El efecto más crítico que los ciudadanos sufren a causa de este inconveniente es la pérdida de su capacidad auditiva. El tránsito habitualmente genera alrededor de 85 decibeles, pero en algunas áreas es más perjudicial al sobrepasar los 100. Según los parámetros de la Organización Mundial de la Salud, por encima de los 70 decibeles los sonidos resultan ya molestos, y de superar los 85 pueden volverse dañinos. “A partir de los 85 decibeles se debe estar muy atento para no dañar nuestros oídos. Con cada aumento de 3 decibles por encima de los 85 el tiempo de exposición permitido se reduce a la mitad”, afirma la doctora Gabriela Pérez Raffo, especialista en otorrinolaringología.
Aquellas personas que están expuestas a ruidos en forma permanente padecen una sordera que les impide captar los sonidos suaves al mismo tiempo que magnifican los intensos. La hipoacusia es una de las discapacidades más frecuentes en los países industrializados, y, según la OMS (2005), la de tipo neurosensorial, que afecta al nervio auditivo, es padecida por 278 millones de personas en el mundo. Dicha organización plantea que el ruido es responsable del sufrimiento de trastornos auditivos en una de cada diez personas y estima que para el año 2050 el número de hipoacúsicos, daño que resulta irreversible, ascenderá a 900 millones.
Los seres humanos no son los únicos que sienten la contaminación del sonido en Buenos Aires, sin duda una de las la ciudades más ruidosas de América Latina. La estructura de diferentes construcciones está en peligro de derrumbe a raíz de las vibraciones producidas por el tránsito vehicular. A principios de 2009, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires implementó la doble mano en diferentes avenidas sin tener en cuenta que ello perjudicaría a las edificaciones. “Con la doble mano aumenta la cantidad de colectivos, el ritmo de velocidad y de tránsito, es decir que las vibraciones se mueven constantemente y provocan un aumento de la contaminación”, explica el arquitecto Mariano Iervasy.
Las zonas más antiguas de la Capital, tales como el barrio de San Telmo, son las que se hallan más dañadas por las vibraciones en cuanto a que “el factor más influyente para que las construcciones se dañen es el tamaño de la calle, que determina que las vibraciones tengan más o menos rebote sobre la estructura”, añade. A diferencia de esas edificaciones, las más modernas están preparadas para absorber el ruido.
Ante este panorama debería haber una reglamentación consistente y eficaz con el objetivo de evitar que los habitantes sufran una pérdida de su capacidad auditiva y las construcciones no corran el riesgo de desmoronarse. En 2004 se sancionó la ley 1.540, que busca prevenir, controlar y corregir el exceso de ruido y vibraciones que afecta la salud de los pobladores, el ambiente y las edificaciones. A pesar de ello, no se multa a quienes sobrepasan los límites establecidos ni se confecciona el mapa que exige la misma ley, necesario para armar una política a corto, mediano y largo plazo y así disminuir sustancialmente la contaminación sonora.
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