Cuando estaba en la escuela primaria, Antoniette Colleen, de 45 años, se vio fascinada por la cultura criolla y, tras su visita en 2002, decidió que el país sudamericano era donde quería vivir. Pese a ser arquitecta, su pasión por los viajes la llevó a dedicarse al periodismo, aún sabiendo que su salario sería menor.

- ¿Por qué elegiste residir en Argentina?
- Cuando era una niña en la escuela estudiábamos bastante sobre el tema de Sudamérica y a los diez años me encantó Argentina. Toda mi vida pienso con Argentina, tengo una sensación en mi cuerpo y mi alma que este es mi lugar en el mundo. La primera vez que visité el país fue en 2002 y estuve en distintas provincias por tres semanas. Afinales de ese año cuando visité la ciudad de Buenos Aires dije: “Ya está”, tomé todas mis cosas en Estados Unidos y me mudé para acá.
- ¿Cómo fue tu inserción en la cultura criolla?
- Fue más o menos fácil porque la gente es muy cálida. No sé si es porque soy mujer o linda pero la gente siempre es muy amable y me ayuda cuando tengo un problema. Los hombres son más amigos de las mujeres, pero las mujeres están un poco celosas o desinteresadas por las extranjeras. Es complicado hacerse amiga de mujeres de mi edad porque tienen amistades desde hace bastantes años.
- ¿A qué te dedicaste en los primeros años en el país?
- Cuando llegué trabajé un año y medio en Córdoba en un estudio de Arquitectura, de 200 empleados. Trabajé poco tiempo en una escuela rural en Corrientes y después, lo hice como periodista en Puerto Madryn con tres o cuatro científicos franceses estudiando las ballenas y también como guía turística porque hablo francés, castellano e inglés. Pero prefiero el periodismo.
- ¿Qué semejanzas encontraste entre Argentina e Irlanda?
- En Irlanda la idea de la familia es la misma. Siempre tenés un almuerzo o cena con ella, el fin de semana es siempre para la familia. Allá es muy normal estar en la misma casa por bastantes años después de graduarse del secundario. La comida también es similar: como pastel de papas, oveja, bife en Irlanda y también acá. Al igual que Argentina, Irlanda ahora es más mixta, más abierta a otras culturas porque el país es más rico, pero veinte años atrás no tenía nada.
- ¿Y qué diferencias hallaste?
- Las mujeres están un poco más lindas, la ropa siempre pegada al cuerpo. Los hombres son mucho más expresivos y dicen: “Ah qué lindo, muy lindo” en la calle. Otra diferencia con Irlanda es que allá prácticamente no existen los psicólogos y acá todos van al psicólogo, que es una idea sana. Las temperaturas acá son increíbles pero en verano la gente no está sensible al calor y cuando es invierno y no hace bastante frío, la gente usa abrigos. Y el Día de San Patricio no es como acá sino que es más religioso, es una misa. La idea de tomar mucha cerveza es más de Estados Unidos.
- ¿Por qué decidiste ser periodista independiente? ¿Para qué medios trabajás?
- Me encanta viajar al ser importante conocer otras culturas, otros tipos de vida. El mundo no es un pañuelo, es muy grande. Mi vida es acá y no vivo para trabajar sino para disfrutar. Escribo para The New York Times, The Washington Post, algunas páginas web, pequeños diarios de Estados Unidos y de Europa sobre la vida en Argentina, el tema del turismo en el país. Algunas veces pienso en poner un artículo en el Buenos Aires Herald porque escribir en castellano es más difícil para explicar los sentimientos o ideas. Además, no es fácil para los extranjeros encontrar trabajo por la competencia con los nativos y es necesario tener muchos contactos: la vida acá es suave pero no fácil.
- ¿Tu salario es mejor por ser extranjera?
- No, es igual. Trabajo cinco días por semana pero gano plata cuando vendo un artículo. Con uno de mil palabras gano de
- Al viajar tanto, ¿cómo está conformada tu familia?
- Parte está en Irlanda y otra en Estados Unidos y España. Tengo una hija en Nueva York y otra en Mallorca. Y mi novio es de Argentina y lo conocí hace un año y medio atrás en una clase de baile en un lugar de Floresta.
Cuando estaba haciendo la mudanza de un departamento a otro, un policía le dijo al hombre de la camioneta: “No es posible el estacionamiento acá. Es necesario pagar”, entonces tuve que pagar cincuenta pesos para poder poner la camioneta enfrente del edificio. Y una o dos veces estaba en un taxi con otros extranjeros hablando en inglés y el taxista dijo: “Ah, bueno, ésta es la dirección”. Y yo le dije: “Señor, yo vivo acá, ésta es la más directa. Por favor, tome ésta, izquierda y ya está”.
Medio palo verde
Según el artículo “Flying the Irish flag in Argentina”, publicado en el periódico provincial irlandés Western People en 2007, Argentina es el país de habla no inglesa que cuenta con la mayor cantidad de descendientes de irlandeses, y el quinto en todo el mundo, detrás de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia: hoy suman unas 500 mil personas.
Los habitantes de Irlanda comenzaron a emigrar hacia el país sudamericano en el siglo XIX, especialmente entre 1830 y 1875, empujados por largos períodos de opresión inglesa y por