Primera Plana

jueves, 26 de mayo de 2011

“No esperaba que nuestra peli estuviera”

El bosque, de Ange Potier, es un corto de ocho minutos que narra la historia de tres mujeres que despiertan en un mundo de fantasía, en el que los animales y hombres parecen mezclar sus roles y el paisaje es de una naturaleza suntuosa. La obra, ganadora del premio a Mejor Cortometraje en la última edición del MARFICI, está basada en el cuadro “El jardín de las delicias, del pintor holandés Hieronymus Bosch (conocido en español como El Bosco o Jerónimo Bosco).


Potier, nacido en Francia en 1973 y residente argentino desde 2006, es dibujante, ilustrador, animador y pintor. En 2005 publicó el libro infantil Camille Peint, junto con Eve Loreaux. Dos años después creó a Yuri, un personaje sobre el que hizo dos cortos de animación y editó un libro de historietas. Finalmente, realizó dibujos y animaciones en las obras de danz “Oh! Imperfecta” en 2010 y este año en “Olga”, ambas de Paula Manaker.

¿Cuánto tiempo te llevó hacer este corto?

Lo hicimos muy rápido. Desde que salió la idea llevó como dos meses o dos meses y medio, entre la filmación de las chicas y el montaje. El rodaje lo hicimos en una tarde, bastante intensiva, teniendo un poco en cuenta lo que iba a ser la animación para que los personajes se ajustaran a ella. Lo que llevó más tiempo fue la post-producción.

¿Por qué elegiste el tema del bosque?

Este corto fue creado en el marco de “Oh! Imperfecta”, un espectáculo de danza de Paula Manaker, donde hay siete piezas breves y esa animación es una de ellas. No tiene baile ni danza en escena. Sólo hay bailarinas que miran las pantallas que son como un descanso, un sueño adentro de esa obra que es muy bailada. Habla de lo que uno puede soñar cuando se encuentra en una situación de desesperación.

¿Te identificás con ese sueño de levedad?

Es un sueño que tenemos todos, mío supongo que también. De ahí la elección del cuadro que usamos como base de los elementos animados. Se logró una simbiosis entre la naturaleza, los humanos, los animales y de energía, vitalidad, opulencia sin idea del dolor, del pecado.

¿Pudiste ver plasmada tu idea después de ver el producto terminado?

Sí. Es una obra bastante modesta, en el sentido de que es un poco contemplativa, para disfrutar. No hay diálogo, dramaturgia, no hay así como un guión con intención de revolución.

¿Qué expectativas te generó el BAFICI?

La verdad es que no esperaba que nuestra peli estuviera. Quiero que siga viviendo un poco, después nunca se sabe. El BAFICI es un buen marco de gente, pero como es tan enorme está un poco perdida. Permite que sea vista, y que quizás gente de otro festival la vea. Es como una piedrita que viaja en el camino.

¿Cuáles son las dificultades de hacer cine independiente?

Yo no veo la dificultad, básicamente hacés lo que querés. Esta peli la hicimos casi sin producción, sin plata y con gente que casi no fue pagada por eso. No es como en los ‘50 o en los ’80. Hoy te sale poco hacer una película. Necesitás una cámara o una computadora. Después, si querés hacer una superproducción, eso sí se te complica.

¿Creés que este tipo de cine merece ser más reconocido?

Sí, pero también hay que proponer cosas que sean atractivas. Yo veo bastantes películas independientes que son un plomo. Entonces no te podés quejar de que no sea popular tu película porque tenés que ser generoso con lo que proponés para que sea disfrutable.


http://cinepomelo.com.ar/?p=33

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